Independiente perdió 1-0 contra Lanús, en un partido en el que de mínima merecía llevarse un empate. Sin embargo, el visitante consiguió el gol en una pelota parada y luego supo resguardarse, impidiendo que el Rojo rompa el cero.

El primer tiempo fue parejo, con un Independiente más audaz y un Lanús con situaciones clarísimas. Pero sobre todas las cosas, muy hablado, friccionado, repleto de faltas y con muy pocas tarjeas. A Silvio Trucco se le fue de las manos el trámite demasiado rápido.

Después de un sinfín de patadas, de manera sistemática, el árbitro decidió expulsás a Tomás Belmonte en el cierre de la primera etapa. En un clima muy caldeado, el 8 del Granate se fue insultado por los allegados del Rey de Copas y respondió diciéndoles “pecho frío”.

Esto generó la reacción de componentes del cuerpo técnico de Independiente, que fueron a increpar al futbolista visitante por la actitud que tuvo. Automáticamente se generó un revuelo tal que debió intervenir la policía y ocupar el sector del túnel que da a los dos vestuarios.

Finalmente, el hecho no pasó de insultos y algún manotazo al aire. Ya el complemento se vivió de otra manera, aunque entre Lautaro Acosta y José Sand se encargaron de manejarle el partido al pésimo árbitro. Lamentablemente, el resultado se lo llevaron los de Zubeldía.