Todo no puede pasar, no debe pasar.

Estoy sorprendido, aunque ya no debería, hay cosas que me duelen, que me indignan, que me hacen replantear cosas. Que me avergüenzan de la profesión. Nosotros los que estamos de éste lado del mostrador, sabemos más que nadie, la repercusión y el rebote, que una información tiene y todo lo que se genera luego de hacerla pública.

Hoy se dio a conocer una declaración de un testigo de identidad reservada en la causa que denunció Independiente, por los abusos que sufrieron jugadores juveniles que viven en la pensión del club. Un testigo dijo que algunos compañeros “le contaron” que dos jugadores, hoy profesionales, habían sido abusados y da los nombres. Lo replicaron, mostraron la causa, pero se tomaron el trabajo de tapar los nombres de los supuestos abusadores, no así el de los dos jugadores, que según el testigo, fueron abusados.

No solo los dos jugadores niegan terminantemente el hecho, sino que nunca fueron llamados a declarar porque la fiscal o el juez no encontraron en el testimonio los argumentos para hacerlo. Suponiendo que lo dicho fuera cierto, estamos hablando de un delito que necesita de la confesión de la víctima, cosa que no ocurrió y en todo caso también puede pasar que la víctima puede querer que no trascienda su identidad.

Fue grave que una causa con secreto de sumario aparezca en los medios, pero mucho más grave y lo que más indignación me genera, es que nadie piensa que detrás de cada persona, hay una familia, hijos, padres, hermanos, que sufren, quizás, más que el involucrado.

Venden la información como “bomba”, sienten que un punto de rating todo lo vale y no se ponen un solo segundo en la piel del otro. No puede pasar de largo, todo no debe pasar y el show no siempre debe continuar. Me encanta trabajar como periodista y mucho más cubriendo la información de Independiente y siento que me costó mucho llegar hasta acá, pero les juro, que este tipo de cuestiones y otras tantas que me tocaron vivir, hacen que cada vez con más frecuencia, me replantee si quiero seguir formando parte de este gran circo.