Federico Domínguez pasó por los micrófonos de Muy Independiente Radio y habló de la dura enfermedad que le tocó atravesar. Además, recordó su etapa en el Rojo y se refirió a la posibilidad que tuvo su hermano de dirigir al primer equipo.

A un año de su “nuevo nacimiento”, el ex futbolista publicó un fuerte y esperanzador mensaje en las redes sociales. “Hay mucha gente que está atravesando el mismo momento que yo pasé, así que por eso fue el mensaje en redes, más que nada, para ellos. Hoy en día estoy muy bien del cáncer de colon. Sigo cuidándome con las comidas, tengo pequeñas precauciones. Ya pasó un año de todo esto”, exclamó.

En cuanto a lo que fue atravesar todo esto, comentó: “Tuve que hacer terapia. Todos te empiezan a hablar con palabras nuevas y te dicen que hay que tratarlo urgente, se te cruzan mil sensaciones. Al principio me enojaba conmigo mismo. En momentos como los que me tocó pasar, uno se aferra a cualquier cosa. Hice todo lo que me dijeron y también opté por cosas alternativas”, y sumó: “Muchas veces sentí que no podía, estaba en un laberinto. Me servía mucho hablar con el cirujano porque me decía las cosas claras”.

Luego, expuso: “Hice todo el tratamiento en Uruguay. Se dio la casualidad de que a mí hermano le salió la oportunidad para trabajar en Nacional. Él me invitó a irme para allá, le tengo que estar agradecido. Nadie sabía de la enfermedad. Solo el cuerpo técnico de mi hermano y dos o tres personas más de Nacional. El médico que me operó es futbolero y encima hincha de Peñarol, ja”.

En relación al motivo por el que decidió mantener su enfermedad en privado, “Post operación tuve que esperar casi dos meses para ver los resultados. Por suerte me confirmaron que ya no tenía nada y ahí me animé a publicarlo. Guardé este tema porque no estaba preparado psicológicamente para recibir preguntas de afuera. No solo era la operación, si no, todo el tratamiento. Era todo lento y no sabía cómo lo iba a asimilar”, y completó: “Actualmente no estoy con medicaciones pero si tengo una rutina en la que trato de ser riguroso. Hay que tener conducta con los alimentos, yo soy mi propio médico. Sacando eso, hago vida normal”.

Por otra parte, Domínguez recordó el campeonato del 2002, el que terminó mirando desde afuera por una lesión: “Me costó mucho mirar los últimos partidos del torneo del 2002 de afuera, manejaba unos nervios impresionantes. Me rompí el quinto metatarsiano contra Unión”.

Luego, reconoció: “Llegué a tener miedo de que se nos escape el torneo porque habíamos hecho una campaña bárbara. A lo último se nos complicó, ahí ya no solo pesa lo futbolístico si no también la cabeza”. Asimismo, soltó: “Nos sentíamos muy cómodos entre nosotros, había buena química en ese equipo. Además, sabíamos que siempre un gol íbamos a hacer. Cuando Insúa le hizo el gol a Banfield dije: ‘ya está, somos campeones’. Cuando pasó la fatalidad en el segundo tiempo ahí pensé: ¿qué hacemos?”.

En esta misma linea, manifestó: “En el partido con Boca, la cancha reventaba, había un clima espectacular. Ellos venían atrás nuestro y nosotros nos jugábamos todo de local. Hubo un empuje de todos de querer empatar ese partido. Recuerdo que Boca erró muchos contragolpes y nuestra actitud era la de ir a buscar con todo”, y sumó: “El equipo de 2002 está dentro de mis preferidos. Fue mi primer título fuera de Vélez que era mi zona de confort. La verdad teníamos un equipazo, se disfrutaba jugar así”.

Analizando el presente del conjunto de Avellaneda, deslizó: “Siempre me pregunto por qué a Independiente le cuesta tanto el ámbito local. La verdad es que lo lamento mucho, un club así tiene que por lo menos pelear hasta el final”.

Con respecto al actual entrenador de Independiente, a quien tuvo como compañero, sostuvo: “A Pusineri le tengo un gran aprecio, hablo seguido. Confío en su trabajo, hay que darle espacio y tranquilidad. Él está convencido de sus formas. Cuando éramos jugadores se lo veía con el perfil de entrenador”.

En el final, Fede confirmó que Eduardo, su hermano, estuvo cerca de ser entrenador del Rojo: “Llegué a pensar que se concretaba. Estoy convencido que no le va a faltar oportunidad, es un técnico joven. En lo personal, me gustaría volver a Independiente, es un club muy grande”.