Todo era parejo en la noche de Santa Fe hasta el minuto 32 del primer tiempo cuando luego de un pase de Ezequiel Barco, Emiliano Rigoni definió de primera y marcó el 1-0.

Hasta ese momento, Rojos y Tatengues propusieron un partido donde la mitad de cancha era de paso más que de creación, y el juego iba de área a área aunque sin demasiada profundidad salvo a los 21 del primero, que Rigoni tiró un centro rasante que no pudo ser conectado por Albertengo dentro del área chica.
En el segundo, Independiente optó por replegarse, esperar a Unión y aprovechar la velocidad de sus extremos para salir rápido de contra.

19 minutos marcaba el reloj, cuando Barco disparó al travesaño y Rigoni tomó el rebote para enviarla al fondo de la red y empezar a liquidar partido.

Con la receta del contraataque sobre la mesa, Maxi salió disparado por el centro del campo, remato y Albertengo, aprovechandose de un imperfecto despeje del defensor rival, calzó el balón de aire y puso el 3 – 0 final.
Independiente lo ganó porque hizo pesar su jerarquía y se colocó quinto en puesto de clasificación a la Copa Libertadores con 52 unidades y +16 de diferencia de gol.