En la tarde de este jueves, el entrenador de Independiente, Ariel Holan mantuvo una reunión con el vicepresidente de la institución, Pablo Moyano, y con el secretario general Héctor Maldonado. También participó el representante del DT, el empresario Fernando Hidalgo.

El técnico expuso cuáles fueron, para él, las causas de la mala campaña del equipo y liberó a los dirigentes para que negocien, en caso de recibir ofertas interesantes desde lo económico, a todos aquellos futbolistas que ellos consideren necesarios, a excepción de Pablo Pérez y Cecilio Dominguez, quienes llegaron al Rojo en el último mercado de pases.

Por su parte, los directivos le manifestaron al DT la necesidad de reducir el presupuesto en cuanto a los salarios de los jugadores, en una cifra cercana a los 25 millones de pesos, algo así como 7 millones de dólares. Si Independiente logra desprenderse de la mayoría de los futbolistas que llegaron en enero del 2018, además de los contratos de Ezequiel Cerutti (finaliza su préstamo el 30 de junio) y de Francisco Silva (le queda un año más de vínculo), el club estaría muy cerca de alcanzar la reducción deseada.

En otro momento del cónclave, comenzó a planificarse el futuro y hubo acuerdo en ajustar la mira en el próximo mercado de transferencias, no pagar contratos tan altos como los que se están buscando terminar y observar más en el ámbito local a jugadores que tengan, dentro de las posibilidades, poder de reventa.

De acuerdo a lo que acordaron los dirigentes y el entrenador, para reforzar al equipo de cara a lo que viene, irán en busca de un marcador central, un mediocampista central (con más juego que marca), un extremo, un enganche y dos delanteros de área (uno importante para que sea titular y uno de recambio).

También se habló de la importancia de empezar a algunos chicos que vienen teniendo un buen nivel en la Reserva -como Barreto, Velasco y Martínez- y, por supuesto, de mantener en el plantel a los dos futbolistas que vienen de romperla en Defensa y Justicia: Domingo Blanco y Gastón Togni (en recuperación hasta diciembre).

Por otro lado se avanzó en el armado de la pretemporada, que se realizará en Monterrey (México) durante el mes de julio, con un partido amistoso incluido.

Las dudas quedaron despejadas, Ariel Holan seguirá siendo el director técnico de Independiente y el proceso de reconstrucción está en marcha. Tendrá el entrenador la posibilidad de revertir el último mal año y, por sobre todas las cosas, de redimirse en un aspecto donde todavía no pudo hacer pie, la política de contrataciones, que fue, sin lugar a dudas, su punto más débil desde que asumió como responsable del fútbol profesional del Club Atlético Independiente.