Enrique Borrelli, ex coordinador de las inferiores de Independiente, pasó por Muy Independiente Radio.

“Actualmente trabajo en Newell’s y tiene una similitud con Independiente, que es que siempre tuvo jugadores importantes que salieron de abajo”, comenzó.

Luego, recordó un episodio con Julio Comparada: “Cuando se vendió a Agüero al exterior, el presidente de aquel momento me preguntó cuándo íbamos a sacar otro igual a él y yo le pregunté cuándo había debutado Bochini. Habían pasado 30 años. Estos jugadores aparecen una vez cada tanto, es la realidad”, deslizó, y continuó: “Estuve diez años en Independiente y creo que hemos hecho un buen trabajo. Siempre aportamos jugadores a la primera aunque no encontramos nunca a un Agüero, esa es mi autocrítica. También hay una realidad que marca que no es fácil sacar jugadores como Agüero o el propio Bochini, por eso, estos futbolistas son recordados por cien años”.

Con respecto al proceso de formación de los futbolistas, señaló: “El gran terminador de jugadores es el entrenador de la primera división. A un futbolista se lo forma todos los días, pero las juveniles no lo preparan para jugar delante de 40 mil personas”.

En esta misma línea, destacó el trabajo de Gabriel Heinze en Argentinos Juniors, que concluyó con el ascenso del Bicho a la primera división: “A mí me tocó trabajar como coordinador del área de fútbol en Argentinos. Tuvimos el acierto de traer a Heinze y se formó un equipo plagado de juveniles ya que no teníamos recursos económicos. Esto llevó al club a revertir la situación”.

Repasando a los juveniles que han llegado a primera en los últimos años, Borrelli exclamó: “Barco salió rápidamente de abajo y se convirtió en figura hasta que se quiso ir. Mancuello también es otro ejemplo de futbolistas que cuando estaba en su mejor momento, se fue. Formar a estos jugadores requiere de mucho tiempo”, y sumó: “Fabri Bustos tuvo una formación adecuada y fue potenciando su nivel hasta llegar a la selección. Desgraciadamente, no le tocó contar con un equipo estable para seguir creciendo y esto primero repercute siempre en los chicos que salen de inferiores”.

Además, expuso: “Hay clubes que, después de la pandemia, no van a tener otra opción que apostar a sus inferiores. Es una gran oportunidad para demostrar que hay buenos jugadores acá”, y siguió: “Para la creación del patrimonio de inferiores tiene que haber un mix. Es decir, que aquellos chicos que formen parte de una primera división, estén acompañados por futbolistas de experiencia, que los guíe”.

También resaltó la importancia de que los procesos se respeten: “Es fundamental tener dirigentes que acompañen el proceso en juveniles y que escuchen a los entrenadores que contratan. En estos años, la coordinación de inferiores fue tomando fuerza y hoy en día, hay gente con personalidad trabajando. En el fútbol te va bien o te va mal, no me da miedo arriesgar. Fui feliz en Independiente y cuando me tuve que ir, me fui. Hicimos lo mejor de nosotros pese a no haber creado una gran estrella”.

En el final, el también ex ayudante de Gallego, resaltó la figura del manager: “Un club de las características de Independiente no puede no tener un mánager. Es una figura que va tomando cada vez más fuerza. También hay que ver qué lugar le dan los dirigentes”.