Sebastián Rambert pasó por el aire de Muy Independiente Radio y recordó la Supercopa del 94, en la que el Rojo se consagró campeón tras vencer a Boca.

“Siempre que me cruzo a algún hincha de Independiente, me recuerda el gol a Navarro Montoya. Para todos está muy presente esa final”, comentó Pascualito en el comienzo.

Luego, recordó: “En ese momento estábamos todos muy a gusto en el club. Además, pudimos jugar como el hincha quiere. En esa Supercopa nos tocó jugar contra muchos equipos brasileños y de local, sometimos a todos los rivales, incluso con resultados abultados. Disfrutábamos los partidos a punto tal de no querer que terminen. Individualmente, teníamos rendimientos superlativo”.

En cuanto al grupo que había, el ex delantero señaló: “Se había generado un clima hermoso, de mucha comunión. Estábamos convencidos de lo que hacíamos dentro del campo y esa es una de las cosas más difíciles de lograr en un equipo”, y resaltó: “Tener un buen grupo es fundamental para tener éxito. Más allá de lo que uno haga dentro de la cancha, esto termina siendo una familia”.

Por otra parte, Rambert analizó la actualidad del conjunto de Avellaneda: “Mi hijo sigue jugando en inferiores en el club. Sigo el día a día de Independiente pese a estar lejos”, contó.

En esta misma linea, exclamó: “Esta dirigencia posicionó al club nuevamente. El club hizo un cambio muy grande, creció. Lamentablemente, los resultados no acompañaron todo ese crecimiento”, y siguió: “Cada vez que pifias algún refuerzo, retrocedes, mínimo seis meses. Y si volves a errar, ya te comes un año entero. Independiente había logrado mejorar en lo deportivo pero por diferentes cuestiones volvió para atrás. Muchas veces hay una gran parte de azar en encontrar al jugador justo. Es muy difícil armar y muy fácil desarmar”.

Además, en cuanto a la posibilidad de que se incorpore Diego Forlán, sostuvo: “Estoy de acuerdo con el cargo de manager pero tiene que tener el ida y vuelta necesario con el entrenador y también con los directivos, actuar de nexo. Tiene que haber confianza plena. Nuestra idiosincracia es diferente a la de muchos lugares del mundo y a veces el tiempo y la necesidad te aprietan”.

En el final, fue consultado por la posibilidad de que Garnero -a quien acompaña en Olimpia- sea DT de Independiente en un futuro: “Estamos muy cómodos, con contrato vigente y planificando lo que puede ser el futuro. Estamos trabajando con tranquilidad, la dirigencia confió desde el momento uno y hasta en los malos momentos, que no fueron muchos. Todo eso, a la hora de poner en la balanza, debe ser difícil para Dani, a pesar de que su sueño es poder volver a Independiente”, concluyó.