En cuestión de días Independiente estará disputando una nueva final internacional. La cita será contra Gremio de Porto Alegre en el contexto de la Recopa Sudamericana. El Rojo tendrá una parada difícil por lo que exhibió el equipo brasileño en los últimos meses del 2017. Los dirigidos por Renato Gaúcho mostraron gran determinación y un alto rendimiento durante todo el camino de la copa hasta la consagración frente a Lanús, dónde demostraron que no les pesaba una final tanto de local como de visitante. Pero como todavía no se puede hablar de formaciones ni jugadores, no nos queda otra que hablar de lo importante: la táctica.

Como todo equipo brasileño, la velocidad, la dinámica y la técnica con la que cuenta Gremio son ancestrales. No sólo puede salir jugando con los defensores, sino que es un equipo que tiene la capacidad de replegarse y salir a la contra en un segundo. Una transición de defensa a ataque muy veloz acorde a sus jugadores. La salida por abajo con los defensores tendrá que ser contrarrestada con una presión alta de los delanteros y acompañada por los volantes rojos para obligarlos a dividir la pelota. Lo importante en este movimiento es tratar de bloquear la salida con Arthur, si se recupera del todo de la lesión, o el volante central de turno que lo acompañe, para que su juego no prospere.

Al respecto de Arthur, el volante central pretendido por el Barcelona por su técnica y capacidad de entender el juego. Es el director de la orquesta de Renato Portaluppi dentro de la cancha a tal punto que cuando salió lesionado en la final de la Libertadores contra Lanús, su equipo perdió el control del partido y fueron los mejores minutos del Grana. Su manera de anticiparse a la jugada lo hace estar siempre bien parado y listo para recuperar la pelota. Complementado con técnica y visión periférica, es una de las figuras del equipo. Sin embargo, desde la final que no tiene minutos de juego por lesión.

Otra de las joyas con las que cuenta Gremio es Luan, que fue considerado el mejor jugador de la Copa Libertadores 2017. Pura habilidad y entendimiento. El 7 se mueve por todo el frente de ataque con total libertad y siempre está libre de marca. El brasileño tiene gran olfato para el gol. La mayoría de ellos provienen de un centro atrás de los extremos que desbordan por los costados mientras que él entra al área solo y en velocidad. Su mérito está en hacer una pausa en el momento en que todos van corriendo a buscar la pelota adentro. Para inhabilitarlo habrá que ponerle una marca personal durante toda la final, como ocurrió con Nicolás Domingo y Diego en el Maracaná contra Flamengo. Desactivando a Luan, más de la mitad del peligro podría esfumarse.

Gran parte de la potencia de este equipo viene por las bandas, con dos extremos de alto calibre y dos laterales que siempre están dispuestos a pasar al ataque. Y es a la espalda de ellos por donde tiene que jugarle Independiente puesto que el aporte ofensivo de éstos es superior al defensivo. Con dos extremos veloces, los dirigidos por Ariel Holan podrán lastimar a Gremio más que por cualquier otro lugar. Además, ensanchando el campo, Maximiliano Meza tendrá más espacios libres por dentro para jugar.

Otra forma de lastimar al equipo gaúcho es a partir de los movimientos del nueve. Y posiblemente sea la que más complique a los defensores centrales del rival. El delantero deberá salir a pivotear, bajar a buscar la pelota y lograr que alguno de los centrales vaya a buscarlo para generar el hueco en la defensa. Tendrá que poder aguantar la pelota y apoyarse en sus compañeros. Su deber estará más afuera del área que dentro, pero lastimaría más. Geromel y Kannemann son dos centrales fuertes en el juego aéreo, pero a la hora de salir a buscar, más de una vez han mostrado deficiencias.

 

Informe: Gonzalo Spano

Relato: Nicolás Brusco

Video: Daniel Germano