Braian Romero es uno de los nuevos jugadores que llegaron a Independiente este mercado de pases. El extremo, proveniente de Argentinos Juniors, fue pedido por Ariel Holan para reforzar el ataque rojo frente a las inminentes salidas que podría sufrir el equipo. ¿Por qué el técnico se fijó en el jugador de 26 años?

Como todo wing, siempre se encuentra pegado a la raya para ampliar al máximo el campo y a la vez generar espacios libres por dentro. Lugar que explotarían sus compañeros. El ex Colón y Acassuso se desempeña principalmente por la banda izquierda, aunque lo puede hacer por ambas. No sería una novedad que en medio del partido rote a la punta derecha, puesto que es algo común en la táctica del entrenador y que el jugador ya ha experimentado con Gabriel Heinze en Argentinos. Además, es un jugador que también puede jugar como segunda punta o detrás del nueve, pivoteando y colaborando más en la producción del juego.

Aunque pueda cumplir varios roles, Romero es un clásico extremo que marca la diferencia con su velocidad y agilidad. Una de sus mayores armas es la diagonal cruzada hacia dentro. Al cortar la defensa, con un pase preciso al vacío, el nacido en Beccar logra quedar mano a mano frente al arquero. Asimismo, su instinto ofensivo lo lleva a terminar siempre dentro del área. Al comenzar fuera de la misma, es común que los defensores lo pierdan, no lo sigan y él llegue libre al punto del penal. En otras palabras, no está, sino que llega al área rival en velocidad y los toma por sorpresa.

Por otro lado, es un jugador comprometido con el equipo. En materia defensiva baja cuando tiene que bajar a defender. Si tiene que seguir al lateral rival cuando pasa al ataque, lo sigue y hasta recupera la pelota. Sabemos que esto no es un dato menor en el equipo de Holan, en donde los primeros defensores son los delanteros.